sábado, 5 de septiembre de 2009

En este año sacerdotal...



Hola, queridos lectores! Teniendo en cuenta que estamos en el año sacerdotal, proclamada por el Santo Padre, hemos decidido resaltar aspectos importantes de nuestra vocación y del proceso que seguimos para decir que sí al Señor. Avisamos, por anticipado, que lo que aquí aparece es bastante sintético, pues este llamado de Cristo es mucho más de lo que cualquiera de nosotros pueda comprender. Helos aquí:


¿PARA QUÉ HACEN FALTA SACERDOTES? 10 RAZONES:

1. Para enseñar la Palabra de Dios y garantizar la calidad de la educación cristiana.

2. Para anunciar el Evangelio aquí y en países de misión.

3. Para perdonarnos los pecados en nombre de Jesús.

4. Para presidir la Eucaristía y darnos el Pan de la Vida.

5. Para animar la comunidad cristiana, la Parroquia y los grupos de fe, procurando ser ejemplo y apoyo.

6. Para estar cerca y ayudar a los pobres, los necesitados, los que sufren, como hizo Jesús.

7. Para enseñarnos a rezar y relacionarnos con Dios como Padre y a ver lo que el Espíritu quiere de cada uno y descubrirnos que estamos llamados a la felicidad eterna.

8. Para orientar con criterios morales y evangélicos en los problemas de la vida y el mundo actual.

9. Para impulsar la responsabilidad de los seglares en la sociedad y dentro de la Iglesia.

10. Para servir a la unidad eclesial, coordinando a todos en comunión con el Obispo.



¿QUÉ CUALIDADES SE NECESITAN PARA SER SACERDOTE?

No hace falta ser un "super", pero sí estar con ganas de "superarse" cada día y "superar" los propios defectos.

Ser una persona equilibrada, que le gusta la verdad y hacer el bien a los demás.

Tener una inteligencia normal, con capacidad para estudios universitarios.

Gustarle lo relacionado con Jesucristo, su Evangelio y la Iglesia.

Estar dispuesto a buscar la voluntad de Dios y cumplirla.

Prepararse durante unos años en el Seminario, adquiriendo una base suficiente de formación humana, teológica, espiritual, pastoral y comunitaria.



¿QUÉ PASOS HAY QUE SEGUIR PARA ENTRAR EN UN SEMINARIO?

1º Cuando uno siente inquietud, inclinación o dudas sobre si Dios lo llamará a ser sacerdote, conviene pedirle al Espíritu Santo que lo ilumine. Ayuda mucho rezar a la Virgen.

2º Hablar con un sacerdote que conoces y contarle lo que sientes, para que te pueda aconsejar.

3º Tener una entrevista con el Rector del Seminario de la Diócesis a la que perteneces.

4º Se acuerda un tiempo de entrevistas y de reuniones con otros jóvenes que están en situación parecida, para clarificarse y pasar un tiempo de experiencia o de introducción a la vida del Seminario.



¿QUÉ ESTUDIOS HACEN FALTA PARA SER SACERDOTE?

Los estudios necesarios para acceder a la Universidad.
Los Estudios Eclesiásticos se hacen en el mismo Seminario o en Centros Teológicos Superiores o en Facultades de Teología. Son 8 años, que se distribuyen así:

1 año introductorio, llamado también Propedéutico.

3 años de Filosofía y Ciencias humanas para conocer la historia del pensamiento, la cultura actual y materias de interés para el futuro sacerdote, como psicología, pedagogía, sociología, etc.

4 años de Teología: Biblia, fundamentación de la fe, Dios, Jesucristo, la Iglesia, el hombre, los Sacramentos, la Moral cristiana, la Espiritualidad, Historia de la Iglesia, Liturgia, Derecho Canónico, Pastoral, Catequesis, etc. (lo que necesita saber un sacerdote para anunciar el Evangelio hoy y animar la vida cristiana en la Parroquia, en los grupos, etc.).

Estos estudios, además de los años de experiencia pastoral que el Obispo de la Diócesis considere prudentes y necesrios.


¿QUÉ MÁS SE HACE ANTES DE SER SACERDOTE?

Los estudios son importantes, pero no lo es todo. El tiempo de Seminario es como la experiencia de los Apóstoles con Jesús: hay que ir creciendo en madurez humana, en hondura de fe y parecerse a Jesucristo, en relación y convivencia comunitaria, en capacidad para la vida pastoral. Para eso en el Seminario hay un plan de formación y unos sacerdotes que acompañan, orientan y animan.

En los últimos cursos se reciben los ministerios de Lector y de Acólito, para practicar los servicios que uno va aprendiendo.

Normalmente, al acabar los estudios se recibe el Sacramento del Orden en el grado de Diaconado, que permite ejercer muchas funciones en la Iglesia. Es cuando se adquiere el compromiso público de guardar el celibato.

Durante un año aproximadamente se ejerce el diaconado y se hace el curso de prácticas pastorales viviendo en una parroquia con otros sacerdotes y continuando con alguna clase teórico-práctica en el Seminario.

Al final el Obispo ordena de Presbítero y encomienda una responsabilidad pastoral. Pero la formación no acaba, porque ha de ser permanente. El sacerdote ha de estar en constante renovación para ser un fiel servidor del Evangelio y continuador de Jesús, Buen Pastor, en el mundo de hoy.

¿Y CUÁNTO DINERO CUESTA?

La residencia, el profesorado, la Biblioteca, etc. cuesta dinero. Pero eso nunca es un obstáculo para ir al Seminario y seguir la vocación sacerdotal. Porque hay muchos cristianos que colaboran económicamente con el Seminario para que los seminaristas no tengan que pagar los gastos reales, sino lo que puedan.

Cada Seminario tiene establecida una mensualidad, que es lo que pagan los seminaristas o sus familias, si pueden. Además la mayoría suelen disfrutar de becas del Estado, porque tienen los mismos derechos que los demás estudiantes universitarios.


Puede que el sacerdocio sea uno de los "ejercicios" (más que ejercicio es un don de Dios) más complejos a los que se puede enfrentar un hombre. No sólo por dejar que sus pobres manos y su pobre boca, su inteligencia y voluntad se conviertan en determinadas ocasiones en las de Jesucristo, que no es cualquier cosa fácil, sino por recoger desde la mañana hasta la noche las heridas de los seres humanos. Así lo hizo el santo cura de Ars, patrono de los sacerdotes diocesanos y modelo de párroco. La intensidad de su oración y su penitencia, su benignidad y las horas que pasó amarrado al confesonario, lograron que se recristianizara aquella región después de los descalabros de la revolución francesa. Y no fue un superficial cambio de costumbres, sino una sucesión casi interminable de personas que rendían una vida alejada de Dios para regresar a los brazos de la Iglesia.

Que la Santísima Virgen María, en la advocación de Nuestra Señora de los Remedios, interceda por nuestro Obispo, Mons. Héctor Saláh Zuleta, por todos los presbíteros, diáconos y seminaristas de nuestra querida Diócesis de Riohacha, para que sepamos responder con fidelidad a Nuestro Señor Jesucristo.

3 comentarios:

MARTIN RESTREPO dijo...

FELICITO A LOS SEMINARISTAS DE ESA DIOCESIS, PORQUE MANIFIESTAN EL SENTIR D ELA IGLESIA. ADEMAS TIENEN AL OBISPO MAS SANTO Y MAS HUMANO QUE HE CONOCIDO, EL FUE Y SIGUE SIENDO MI INSPIRACION PARA SER SACERDOTE. FUE MI RECTOR EN EL SEMINARIO DE YARUAML. SIGAN LOS PASOS DE EL, Y LLEGARAN A SER UNOS SANTOS SACERDOTES. A MONSENOR ZALAH, SALUDOS Y ORACIONES DESDE ESTADOS UNIDOS CON MUCHO MAOR A TODOS.
P. AMRTIN IVAN RESTREPO FRANCO.

Alberto Echeverri Pbro. dijo...

Queridos seminaristas de Riohacha: !cuánto vale un Obispo como Héctor Salah Zuleta¡ Dios mio, en esta horfandad de nuestra diócesis de Cúcuta, necesitamos uno como él. ¡Auxilio Señor Jesús! Bendiciones para ustedes y para el gran obispo de Riohacha. Felicitaciones. P. Alberto Echeverri

Ángel Ramiro dijo...

Saludos a todos ustedes futuros presbíteros, y felicitaciones por tener un obispo tan serio y capaz como es Monseñor Héctor Zalah. Él me recibió en el seminario, fue mi formador. Sigan con mucho ánimo por los caminos del Señor, alabándolo y glorificándolo cada día, Él que es el verdadero Sacerdote, Sacramento del Padre, a quien sea la gloria y el poder por los siglos de los siglos.

Visita al seminario

Visita al seminario
Con gran alegría recibimos la visita de nuestro Padre y Pastor, Mons. Héctor Saláh, junto con los padres Diego Silva, Adolfo del Portillo y Carlos Osvaldo

SEMINARISTAS DEL SEMINARIO JUAN PABLO II

SEMINARISTAS DEL SEMINARIO JUAN PABLO II

Luis Pedrozo

Luis Pedrozo
primer año de filosofía

Rodrigo Snaider Márquez

Rodrigo Snaider Márquez
Segundo año de Filosofía

Marlon Parra

Marlon Parra
Primer año de Filosofía

Carlos Cervantes

Carlos Cervantes
Primer año de Filosofía

Fray Donato

Fray Donato
Primer año de Filosofía

Jainer Guevara

Jainer Guevara
Primer año de Teología

Breiner De Luquez

Breiner De Luquez
Primer año de Filosofía